viernes, 7 de diciembre de 2007

Flaps levantados...

Se corren grandes riesgos cuando no se tienen los flaps bajados sobre los oídos. Podés estar condenado a escuchar conversaciones tétricas, macabras, ridículas, ociosas, etc etc... Pero como dice el dicho, "no todo lo malo viene para lastimar".
De hecho, tener los flaps levantados te permite participar a conversaciones donde por ejemplo se habla de la familia, se habla de culturas extranjeras, se habla de reglamentaciones que existen en otras culturas (por más que no se tenga la menor idea de las reglamentaciones ni siquiera de esta cultura, imaginarse de otras...), etc etc.
Por ejemplo, entre estas paredes me he enterado que en Italia está prohibido limpiar las veredas con agua... me he enterado que no se dice "piloto automático" sino "auto-piloto"... y me he enterado de muchas más cosas que eran tan importantes que ya me las olvidé.
Pero no es tan importante lo que he aprendido entre estos muros, sino que es mucho más importante que he aprendido a colocar mis flaps sobre los oídos en modo de no escuchar conversaciones peligrosas para la salud mental.
Solo que, como cualquier otro sistema, hay momentos en que mis flaps orejosos no funcionan a tiempo, y es ahí donde corro el riesgo de escuchar conversaciones tan locas como la de hoy... pero la de hoy no en el sentido de "la conversación que se desarrolló hoy", sino en el sentido de "la conversación que duró todo el día laborar de hoy"... y eso es realmente grave.
En pocas palabras, así como cosas que solo se suponían eran tratadas como si fueran verdad (como por ejemplo la presunta reglamentación que causa la multa de quienes laven la vereda con agua en Italia); lo mismo pasó cuando la conversación tocó el tema de si existe o no existe Dios.
No diré cuál es mi opinión al respecto (si bien una persona que escribe Dios con la "D" mayúscula está diciendo más de lo que oculta) para no contaminar el relato de la conversación.
La conversación se desarrolló de la siguiente manera:
1. ........
NO, me niego a transcribirla...
Pero no soy tan cruel, puedo escribir la conclusión: aparentemente cinco mentes que no pueden definir un sistema informático, pueden definir si Dios existe o no...

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