Trabajo en una empresa democrática, no hay nada que decir...
Baste decir que quien gestiona el comedor es, por lo menos así me lo contaron, una sociedad de la cual es propietario el mozo del dueño de la empresa.
Allí podés encontrar un montón de cosas ricas, algunas de las cuales se encuentran también en los bares de afuera. Pero no, digamos que las cosas envasadas que se venden acá son originales (podes comprar un terrabusi original, o un arcor original, etc etc); mientras que los que se venden afuera son copias truchas e ilegales... solo así se explica la diferencia de precios entre el barcito (perdón, comedor) interno y los kioscos externos.
De hecho, incluso las facturas y medialunas acá son originales, ya que media docena te cuestan casi tanto como una docena afuera del trabajo.
Ustedes me preguntarán: por qué no vas a comer afuera entonces?. Buena pregunta, la respuesta es larga, pero para hacerla corta digamos que para poder salir a comer afuera tengo que pedir un permiso firmado por mi jefe y por un responsable de recursos humanos, o sea...
Pero no me quejo, eh??? que quede bien claro...
Bueno, para hacerla corta, ayer estaba en la cola cuando una persona vino por atrás de todo, saludando amablemente, y saltando la cola pidió su ensalada. Nadie se quejó, incluso todos los de la cola sonrieron y contestaron amablemente a los saludos, por lo cual supongo que es una jefa, la secretaria de un jefe, un pariente de una jefa, o algo así (o sea algo que rima con "jefa").
Probablemente ya había estado ahí y la había encargado, porque la chica que atiende se la preparó en el momento. Era evidente, además, que esa es una ensalada que la persona en cuestión come seguido, porque no leyó ni preguntó nada, simplemente la preparó. La ensalada estaba tentadora: tenía un poco de cada cosa...
Bueno, ya comenté que me encuentro en este trabajo desde hace poco, así que con toda mi inocencia, cuando me tocó a mí (era el primero en la fila en ese momento) pedí "lo mismo que preparaste antes"...
No quiero ser paranoico, pero pasaron algunos segundos de shock (tipo los segundos antes que haya un duelo en las películas del oeste), hasta que a malaganas me la prepararon, no sin antes decirme: "no se si me voy a acordar de todo lo que tenia la ensalada anterior" (por lo cual supongo que la receta de la ensalada le tenía memorizada en RAM o por lo menos en un archivo temporal). La preparación duró varios segundos más de los necesarios, y se notaba toda la intención por parte de la empleada de poner fin a mi atropello.
El momento que ella deseaba llegó cuando pedí la bebida, pero eso es otra historia...
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